El reparto del Mundo

Por Francisco Zúñiga Esquivel

 

Imagine que enciende la televisión y en la pantalla ve que Estados Unidos, China y Rusia iniciaron un plan estratégico de invasión con sus vecinos para anexarse territorios que aumenten el propio, al mismo tiempo que sus ejércitos llegan a otras zonas ricas en recursos naturales.

De pronto, nota con terror que no es una película, sino el noticiero de la noche.

Sonaría a Ciencia Ficción, pero algunos analistas internacionales aseguran que esto puede suceder, pues la manera en que han actuado -o dejado de actuar- las tres potencias, habla de que podrían estar repartiéndose el mundo.

Así como lo hicieron los Europeos con América hace cinco siglos, o con África, desatando una ola de genocidios que nadie quiere aceptar.

En nuestro continente, se calcula que la invasión española causó alrededor de 57 millones de muertes en los 300 años que duró, entre las guerras por conquistar territorios, los maltratos a los nativos, el exterminio de tribus belicosas, las enfermedades que trajeron.

A Benito Juárez se le atribuye la frase de que “entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Sí, palabras que no protegen contra la ambición de los poderosos, cuando pierden las formas en pos de los resultados.

Los estadistas generalmente pierden la dimensión de la realidad por tanta estadística que les dan. Olvidan que no son números, sino personas que sufren, que padecen hambre, angustia.

Hoy, por ejemplo, Estados Unidos quiere exterminar a Cuba, y prohíbe que le envíen petróleo. La Isla es un país en quiebra, pero la idea es ponerlo de rodillas y acelerar su fin.

Sólo que Cuba no es Fidel ni Miguel Díaz Canel, sino 11 millones de cubanos de todas las razas que por ahora tienen como principal oficio la sobrevivencia. El petróleo se convirtió para ellos en ayuda humanitaria, no en apoyo al régimen.

Cayó Venezuela, Gaza, Ucrania se resiste, Cuba está en la mira.

¿Estará México en la lista?