Los entresijos del poder

Por Francisco Zúñiga Esquivel

Si el ciudadano común entrara en los entresijos de la política y el llamado servicio público, se escandalizaría o francamente quedaría asqueado.

Es desgastante ver cómo se utiliza el poder para perjudicar a otros, para forzarlos a aceptar tratos leoninos y desventajosos, cómo se engaña a la gente que no está informada, y cómo se aprovechan de la prisa del ciudadano por sobrevivir, que no le deja tiempo de reclamar.

La opinión de la gente sólo vale para validar la llegada la poder. El voto cuenta, pero una vez en posesión del cargo, muchos de nuestros gobernantes hacen oídos sordos a todo lo que sea contrario a sus caprichos y planes.

Y le cargan la mano al ciudadano.

Hace unos días, un empleado de Agua y Drenaje contaba en una reunión que llegaron muchos empleados nuevos, no sindicalizados, con sueldos altos que los trabajadores de toda la vida nunca soñaron ni alcanzaran.

Pero todo tiene un precio, dicen, y ganar más implica pagar un impuesto que nadie sabe de qué se trata, pero que las malas lenguas dicen irán a financiamiento de campañas. Ni afirmamos ni dudamos.

Ya antes vivimos la injusticia de cobros exagerados, de cargos inventados y hasta que el usuario pagara por la reparación de la fuga de agua o drenaje que reportaba en alguna parte de su colonia,

Si le agregamos 20 centavos en el cobro a cada usuario, tendríamos 380 mil pesos. Si le quitamos un peso, son 1.9 millones de pesos al mes.

Díganme si no es negocio. Y nadie reclamará un peso, ni diez, porque le sale más caro hacerlo que pagarlo.

No decimos que sucede. Pero podría pasar.