El hambre de los perros

Por Francisco Zúñiga Esquivel

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La escena se ha vuelto recurrente en la ciudad. Un perro callejero que lleva entre las fauces a un gatito o un ave.

El hambre -producto del abandono- ha hecho que las antiguas mascotas se conviertan en cazadoras para sobrevivir en un mundo donde nadie las quiere.

Como Oliver Twist caninos en una novela de Dickens, los perros buscan cómo sobrevivir, en medio de un ambiente hostil en todas sus formas. El hambre les aprieta las costillas, las autoridades los acosan para llevarlos a la perrera y enviarlos al sueño eterno si en 20 días nadie lo reclama o adopta. Las amas de casa les ponen la bolsa de la basura bien alta, para que no la rompan cuando buscan cualquier desperdicio comestible que llevarse al estómago. No hay casa, no hay comida, pero sí hay miles de perros en la calle. Se calcula que entre perros y gatos podrían superar el millón y medio en la zona metropolitana de Monterrey.

Los perros son los que causan mayor problema social. Los mininos ocupan poco espacio, son cazadores natos pese a milenios de vivir con los humanos, y hasta se les agradece que acaben con plagas de ratones. Lo que no sabemos es que también comen aves y son  tan excelentes para atrapar a su presa, que han modificado ecosistemas.

Aunque sean alimentados por sus dueños, ellos cazan, y por eso se les considera responsables del 14 por ciento de la extinción de especies en todo el mundo. En las zonas civilizadas ponen en la mira a ratones, murciélagos, aves, lagartijas, sapos, insectos o arañas.

Pero son los perros los peligrosos para los humanos, aunque los consideren el mejor amigo del hombre. Se ha dado casos donde jaurías de canes han atacado a personas. En zonas como Santiago, La Huasteca, hay tantos perros abandonados que al no hallar alimento, optan por atacar las gallinas en los ranchos.

Vimos un perro que mató a un gatito. Luego se lo llevó con rumbo desconocido, seguramente a donde nadie lo molestara mientras comía. Los perros de la calle tienen hambre. Lo menos que requieren es la defensa de los amantes de los animales. Lo que necesitan es comida, casa, medicamentos, quien los adopte.

Urge hallar una solución incruenta para ellos, porque no queremos ver un día en las noticias que una jauría de perros con hambre atacó al más vulnerable de los humanos.