Por Francisco Zúñiga Esquivel
El día es ideal para iniciar mi nuevo libro, que tendrá 365 capítulos, desglosados en infinidad de historias.
Algunos serán aburridos, inocuos, tan insípidos que sólo la gente que me ama querrá leerlos. Otros seguramente serán interesantes, tan envolventes que quienes los conozcan querrán seguir buscando más páginas.
He escrito más de 55 libros, uno a la vez. Porque la Vida implica escribir cada día un capítulo distinto, y aunque a veces nos cansa y terminamos por repetir lo que ya hicimos, siempre tiene un toque nuevo.
No sé cuántos nuevos personajes llegarán a esta Novela de mi Vida, porque en mis libros anteriores han aparecido intempestivamente algunos que no esperaba y terminaron por cambiar totalmente el orden de las cosas. Llegan, te hacen amarlos, y pasan a formar parte de muchas de esas historias que relees por las noches, cuando el silencio ya domina el mundo y permite recrear momentos felices.
Te recuerdan que vale la pena levantarse cada mañana, por muy tormentosa que haya sido la noche, por poco que hayas dormido, para enfrentar con alegría los retos de ese nuevo capítulo de 24 horas que escribirás.
La Vida -y la Vida es Dios- me permitió ponerle FIN a un nuevo libro, que ya está en la biblioteca de mi Memoria. De vez en cuando lo tomaré para hojearlo, detenerme en las páginas que más me gustaron y, por qué no, reescribir nuevas versiones.
Sé que el último capítulo de la última Novela de Mi Vida no lo escribiré yo y mi mano no podrá rubricar ese FIN, ni tomar una hoja en blanco para iniciar otro libro. No sé cuando sucederá, y por ello me empeñaré en vivir intensamente cada día para que cada capítulo sea una historia digna de recordar.
Me dijo Dios: Vive y disfruta la vida como si fueras eterno, pero ten siempre listo el equipaje como si fueras a partir esta noche.
Hoy, gracias a Él, inicio un nuevo libro. Todo está listo. Una taza con aromático café, la pluma llena de tinta, los personajes, y una hoja en blanco sustentada en la salud, para escribir el primer capítulo.
Comenzamos.











