Segunda parte
Luego del ataque norteamericano a Irán, el Secretario General de la ONU, António Guterres, convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, donde declaró que esta incursión militar aumentan el riesgo de una guerra más amplia y “daños graves al orden internacional”.

Una familia israelí se protege de un ataque de misiles.
Exhortó a detener el fuego para que prevalezca la diplomacia. “Ahora corremos el riesgo de caer en una espiral de represalias tras represalias”, afirmó. “Debemos actuar, de forma inmediata y decidida, para detener los combates y volver a unas negociaciones serias y sostenidas sobre el programa nuclear de Irán”.
Sin embargo, advirtió a Irán que debe respetar plenamente el Tratado de No Proliferación sobre el desarrollo de armas nucleares como piedra angular de la paz y la seguridad en todo el mundo.
China y el nuevo equilibrio global
La Guerra Fría fue el proceso de equilibrio de poderes entre los Estados Unidos y La Unión Soviética, principales potencias mundiales, pero ahora hay una nueva: China.
El crecimiento económico del país de oriente trajo consigo más capacidad militar, y alianzas tecnológicas y comerciales en África y América Latina, lo cual genera una tensión constante con los Estados Unidos y sus aliados.
La región del Indo-Pacífico es el epicentro de la disputa por recursos, rutas comerciales y liderazgo tecnológico, y la cercanía geográfica de China decide la balanza a su favor.
En este contexto, la posición china en el conflicto entre Israel e Irán es mucho muy importante.

Las recomendaciones de la ONU para el alto al fuego, no han sido escuchadas.
Históricamente, se ha visto más del lado de los iraníes. En el Consejo de Las Naciones Unidas, China ha votado durante mucho tiempo a favor del Estado de Palestina y en contra de Israel. En 2024, las encuestas de opinión pública mostraron que la mayoría de los israelíes consideraban a China hostil hacia Israel, y este año, los principales diplomáticos chinos condenaron los ataques israelíes contra Irán.
Pero la importancia de China es evidente. El presidente norteamericano Donald Trump le pidió que evitara el cierre del Estrecho de Ormuz que había amenazado Irán, porque esto trastocaría el flujo de petróleo y afectaría la economía global.
China se ha mostrado cauta en el conflicto. Junto con su homólogo ruso, Vladimir Putin, el mandatario chino Xi Jinping pidió una resolución diplomática que “sortee el uso de la fuerza”.
Xi calificó de “crítica” la situación en Oriente Próximo, y enfatizó que es una muestra de que el mundo ha entrado “en un nuevo periodo de turbulencias” políticas. “Si el conflicto sigue aumentando, no solo estos países van a sufrir grandes pérdidas sino todos los países de la región”, ha sostenido.
¿Nostradamus lo predice?
Como el futuro, aunque sea inmediato, no se conoce, sino se adivina, la gente acudió al más conocido vidente de la historia, Nostradamus, quien en 1955 publicó sus Centurias, una serie de versos con profecías que, de acuerdo a los creyentes, se han ido cumpliendo religiosamente, y en las cuales se incluye el vaticinio de una Tercera Guerra Mundial.

Muchos interpretan que Nostradamus pronosticó una tercera guerra mundial.
Los textos de Nostradamus están redactados en un lenguaje críptico y simbólico, y hay que interpretarlos, pero algunos expertos afirman que una de sus cuartetas más inquietantes podría estar comenzando a cumplirse: La del “águila que ataca más allá del mar, de fuego repentino y de una confrontación que nace lejos, pero golpea fuerte en casa”.
Los analistas relacionan estas cuartetas con otras, donde Nostradamus habla sobre una potencia del “nuevo mundo” que iniciaría una campaña militar contra tierras del Este.
Sus textos dicen que “el gran imperio cruzará los cielos con hierro” o “la sangre de los justos se esparcirá en desiertos lejanos”, son vinculados por intérpretes a los conflictos de EE. UU. en Medio Oriente, desde Irak hasta Afganistán.
Según Cristi Nedelcu, autor de un análisis sobre las profecías aplicadas al presente, “los fragmentos sobre el águila, el fuego en el cielo y el enfrentamiento entre potencias parecen tener una lectura directa hoy, especialmente cuando se mira lo que ocurre con Irán”.
Sin embargo, todo esto son interpretaciones, y el mundo confía en que la diplomacia ganará, y se mantendrá la paz, tensa y fijada con alfileres, pero paz al fin.











