Sólo sus allegados de los últimos años despidieron a Elsa Aguirre, última Diva de la Época de Oro del cine nacional, y ningún artista famoso pasó por la capilla ardiente.A sus 95 años, Elsa Aguirre estaba retirada desde hace tiempo.
Quizá porque son pocos los que sobreviven de aquellos tiempos, tal vez porque las nuevas generaciones no la ubican, pero aunque su deceso fue noticia nacional, fuera de los espacios que ganó en los medios de comunicación, nadie del mundo del espectáculo la despidió.
Lilia Maigualida Esperón, hija del gran compositor Manuel Esperón, hizo una reseña en redes sociales del sepelio. Aquí se las compartimos.
“Como algunos de ustedes saben, Elsa Aguirre trabajó en varias películas que musicalizó mi padre. El escribió Flor de Azalea la canción que siempre la identificó a ella.
Quería contarles un poco acerca de lo que se vivió en el sepelio de Elsa Aguirre y hacer una reflexión.
Mencionaré lo que ya había mencionado en otro comentario, al respecto de que no había nadie famoso…En lo personal, ignoro por qué no hayan ido las personas famosas de la industria, pero yo asistí por que mi familia y yo fuimos amigos de ella ya que mi padre trabajó con ella en sus películas y habia mucho cariño entre nosotros.
Las personas presentes eran amigos de ella, de su vida en Cuernavaca, lejos de la fama. Sus compañeros del grupo de yoga quienes contaron anécdotas personales muy bonitas, y otras amistades. Cada quien dijo un recuerdo de ella y le dedicó unas palabras. Mi madre, Beatriz Esperón, también le dedicó unas palabras y mencionó que antes que ella partiera, estaba trabajando en dedicarle un homenaje.
La prensa estaba sentada afuera en el patio de la funeraria, esperando ver “gente famosa”, pero lo realmente importante y emotivo estaba sucediendo adentro, con la ultima gente que la acompañó en su vida diaria. Al final todos le hicimos una porra y los reporteros al oír esto, corrieron adentro a filmar pero ya se habia acabado todo.Estuvieron también las enfermeras que vivían con ella y la cuidaron hasta el final. Yo personalmente pude hablar con una de ellas y nos dijo que ella había muerto en paz, de causas naturales en su cama, sin sufrir y que ella presentia que el momento se acercaba. Hay mucho amarillismo en la prensa, pero la realidad la sabemos quienes estuvimos ahí, fue una tarde tranquila, pacífica, hermosa, con gente espiritual, vestidos de blanco, y muchísimas flores. Todos le cantamos, y así se fue, en paz y feliz”.












Leave a Reply