Tragedia sobre rieles: 13 muertos tras descarrilamiento del tren interoceánico

ISTMO DE TEHUANTEPEC – El rugido del metal contra el balasto anunció la tragedia en la Línea Z. Lo que debía ser un trayecto ordinario entre Salina Cruz y Coatzacoalcos se transformó en una escena de caos, heridos y muerte. La Secretaría de Marina (Semar) confirmó esta tarde que el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec sufrió un fatal descarrilamiento que ha dejado, hasta el momento, un saldo de 13 personas fallecidas.

Escena de desastre: 250 almas a bordo

El convoy, que transportaba a 250 pasajeros, se salió de la vía en un punto crítico de la ruta, provocando que los vagones se convirtieran en trampas de acero. Los reportes oficiales indican que el impacto dejó un total de 98 lesionados.

De las víctimas heridas:

  • 36 personas fueron trasladadas de urgencia y permanecen bajo observación en distintos centros hospitalarios.

  • 62 pasajeros resultaron con lesiones leves o crisis nerviosas, siendo atendidos en el lugar del siniestro.

Despliegue táctico y rescate

Tras el estruendo, la maquinaria de rescate de la Semar se activó de inmediato. El área fue acordonada mientras un contingente de 360 elementos navales tomaba control de la zona cero. La operación de búsqueda y rescate no escatimó en recursos técnicos para peinar el área del descarrilamiento:

  • Por tierra: 20 vehículos operativos y 4 ambulancias terrestres.

  • Por aire: 3 ambulancias aéreas y el despliegue de un dron táctico para localizar víctimas entre los restos de la unidad y la maleza colindante.

Bajo la lupa de la ley

A través de un comunicado oficial, la Semar extendió sus condolencias a los deudos de las víctimas y aseguró que la investigación se llevará a cabo con “máxima responsabilidad y transparencia”. Aunque las causas exactas que provocaron que el coloso de acero abandonara los rieles aún están bajo investigación pericial, la autoridad reafirmó su compromiso de actuar bajo estricto apego a la ley.

Las labores en la Línea Z continúan, mientras los peritos trabajan para determinar si se trató de una falla mecánica, un problema en la infraestructura o un factor externo en esta ruta estratégica del sureste mexicano.