Lord Berrinche

Por Francisco Zúñiga Esquivel

Nuestro señor gobernador nos tiene acostumbrados al show, y la verdad es que al menos en eso, no nos deja defraudados.
El berrinche que hizo porque el tráfico vehicular de Constitución no dejaba avanzar a su comitiva, le valió un sinfín de vistas, pero no muchos likes.
En un mundo que dejó muy atrás las predicciones de George Orwell, las cámaras están por todos lados, y Samuel García fue captado cuando se bajó de su vehículo para gritarle a unos oficiales de Tránsito de Guadalupe y luego quitar las barreras que habían colocado para un carril de contraflujo.
Un Lord Berrinche cualquiera.
En ese momento de enojo se le olvidó que es el Gobernador y debería ser más ecuánime. Tampoco recordó que todo ese congestionamiento vial lo vivimos un día y otro también, todos los regiomontanos. No nada más en Constitución, sino por toda la ciudad.
Iba a decir que por culpa de, pero mejor diremos que como efecto colateral a los sueños de grandeza faraónica que tuvo al iniciar obras por todos lados, sin el recurso asegurado para terminarlas.
Ah, y por el afán de lucirse con la gente que viene a ver los cuatro partidos del Mundial de Fútbol el año próximo.
Claro que todos queremos un sistema de Metro efectivo, rápido y, de ser posible, bonito. Pero eso lleva tiempo, y en seis años era imposible lograr resarcir los casi 30 años de rezago que se tenían en ese rubro.
Decía la abuela que el que mucho abarca, poco aprieta.
Así nos pasó con este Gobierno. Abarcó tanto, que no apretó y las cosas se le salieron de las manos.
Pero en fin, aún hay tiempo, un año para el Mundial y dos para que venga un nuevo mandato.
Hablamos de tiempo para concluir las obras, no para más berrinches.