Por Francisco Zúñiga Esquivel
Cuando escucho a los gobernantes, y a los políticos en general, me pregunto dónde está ese mundo que ellos pregonan, y que no es el mismo donde estamos el resto de los mortales.
Ahí todo es bonito, las acciones de los gobiernos tienen resultados positivos para la gente, cada vez hay menos pobres, la gente puede salir a la calle sin temor de que una bala perdida lo alcance y le cambia la vida.
En mi mundo, en cambio, cada día tenemos más asesinatos en la ciudad. no matan más gente porque no quieren, pues la verdad es que las acciones de los tres niveles de gobierno no han logrado reducir en lo más mínimo las acciones de la delincuencia en ese sentido.
Conozco a mucha gente que sufre para pagar agua y luz porque ahora estos servicios están carísimos, y mientras incrementan su costo, los salarios siguen igual. El aumento en el mínimo no sacó de pobres a los que lo percibían, y sí quitó poder adquisitivo a aquellos que estaban por encima de ese sueldo.
En el discurso los abrazos han dado resultado, mientras en realidad los balazos siguen apareciendo en todos lados y a veces arrebatando vidas inocentes.
Quisiera vivir en ese mundo que nos pintan nuestros políticos y gobernantes, pero yo, simple mortal, debo vivir en uno donde hasta la esperanza se va perdiendo.
Francisco Zúñiga Esquivel es un periodista que se ha desempeñado en medios impresos y electrónicos. Catedrático en la materia de Periodismo en la Universidad Autónoma de Nuevo León, es además Presidente de la Asociación de Periodistas de Nuevo León, José Alvarado Santos
Como escritor tiene el libro Crónicas de la Nada, Andanzas por la Vida











