
Abraham Reyes trabajaba en la Clínica 25 del IMSS.
En los últimos días a través de las redes sociales se ha compartido la noticia de que un joven médico del Centro Médico Nacional en el Hospital de Altas Especialidades 25 del IMSS se suicidó, presuntamente agopbiado por el ambiente laboral tóxico que existe en su centro de trabajo, además del acoso de algunos jefes y la sobrecarga de trabajo.
Compañeros del doctor Abraham Reyes hicieron la denuncia, que ha sido compartida por muchos cibernautas.
El deceso ocurre a pocos días de que la Doctora Marilú Acosta denunció a través de Énfasis Monterrey la explotación que viven miles de estudiantes de medicina, pues afirma que “el sistema hospitalario mexicano opera gracias a trabajo no reconocido, mal pagado y precarizado de estudiantes de medicina”.
La situación se amplía a médicos residentes, pues el exceso de pacientes en el sistema de salud pública obliga a atender a muchos más de los que humanamente tienen capacidad los doctores. La Doctora Acosta asegura que un análisis demostró que “durante el internado y la residencia, los médicos cumplen guardias de hasta 333 horas al mes, muy por encima del límite legal de 180 horas. Reciben becas simbólicas de $4.20 a $37.54 pesos por hora trabajada, sin contrato laboral, sin seguridad social, ni condiciones dignas.”
En este contexto, ocurre el suicidio del joven profesionista.
Esta es la carta:
En apoyo a la justicia — COMPARTAN por favor
A quien corresponda:
Con profunda tristeza, indignación y preocupación, los médicos residentes del Hospital CMN 25 del IMSS nos pronunciamos públicamente tras el fallecimiento de un compañero nuestro, quien se quitó la vida en un ambiente laboral tóxico, marcado por el acoso, la sobrecarga y el abandono institucional.
El dolor que hoy nos embarga no es aislado. Se trata de un grito colectivo por la salud mental, la dignidad y los derechos humanos de quienes sostenemos gran parte de la atención médica en México. Somos médicos en formación, sí, pero también somos seres humanos. Y hoy tenemos miedo de convertirnos en la siguiente víctima.
No estamos denunciando por impulso, estamos denunciando por necesidad.
Desde hace tiempo, múltiples residentes hemos sido víctimas de:
Maltrato verbal y psicológico por parte de médicos titulares y de base.
Amenazas constantes de represalias académicas.
Cargas laborales desproporcionadas, sin descanso adecuado ni apoyo emocional.
Humillaciones públicas y privadas, que vulneran nuestra integridad personal y profesional.
Queremos dejar claro que no rehuimos el trabajo ni la formación médica exigente, pero sí nos negamos a seguir siendo parte de un sistema que normaliza la violencia y calla ante sus consecuencias.
Por ello, exigimos urgentemente:
La destitución inmediata del médico titular involucrado en este caso de acoso sistemático.
La instauración de mecanismos formales y anónimos para denunciar abusos en todos los niveles.
Un programa obligatorio de salud mental y acompañamiento psicológico para residentes, con seguimiento real.
Que la Dirección General del IMSS, la Jefatura de Enseñanza y la CIFRHS reconozcan públicamente la situación de abuso laboral y se comprometan a resolverla.
La creación de una comisión de vigilancia y ética independiente con participación de residentes para garantizar procesos justos.
La muerte de nuestro compañero no debe ser minimizada ni encubierta. Si no se reconoce el vínculo con las condiciones laborales y de acoso, se estará perpetuando el mismo sistema que lo orilló al límite.
No queremos mártires. Queremos justicia y cambio.
Queremos un IMSS que cuide también a quienes lo sostienen desde la formación médica.
Atentamente:
Médicos Residentes de CMN 25
Monterrey, Nuevo León. 02/06/2025
En paz descanse, Abraham Reyes. ??











