El fantasma de Acoso Escolar crea delincuentes

Por Francisco Zúñiga Esquivel

El acoso se ha vuelto algo natural en las escuelas.

Agreden y se graban para difundirlo en redes sociales.

El entorno escolar, diseñado históricamente como un espacio de seguridad y desarrollo, enfrenta hoy una crisis de violencia que trasciende el patio de recreo. Las cifras más recientes revelan una realidad alarmante: el acoso escolar o bullying no solo persiste, sino que se ha institucionalizado ante la incapacidad de las autoridades y los planteles para contenerlo. En este panorama, Monterrey se sitúa en una posición crítica, liderando los índices de incidencia a nivel nacional.

“Se ha vuelto una cultura, donde los jovencitos lo practican, no piensan en las consecuencias, pero las escuelas lo toman como algo normal”, explica Óscar David Hernández Carranza, presidente del Consejo Directivo de ProtolAB.

El 75 por ciento de los estudiantes afirman haber recibido amenazas por Internet, pero desgraciadamente, el 60 por ciento de los docentes acepta que no ha recibido capacitación adecuada para tratar casos de bullying o ciberbullying.

La situación es muy preocupante por los efectos sociales ProtocolAB.que puede tener en un futuro próximo. “Fíjate que hay una investigación muy interesante que se hace en un reclusorio, donde los recluidos son jóvenes y el 95 % refiere que se volvió criminal o delincuente porque no tuvo límites ni en casa ni en la escuela”.

Esto quiere decir, aclara Hernández Carranza, que si podemos o encontramos la fórmula para atender el acoso escolar en las escuelas, podemos incidir también en la criminalidad en nuestro país, que no es un tema solamente de México, sino que es un tema a nivel mundial.

Los datos que ha obtenido la Institución, indican que Monterrey ocupa el primer lugar nacional en bullying y ciberbullying, con un 23.3%, según información del INEGI 2023, superando incluso a Guadalajara y a la Ciudad de México.

En términos de incidencia estatal, Nuevo León representa aproximadamente el 4% del total de casos en México.

El abismo de la cifra negra

Durante el ciclo escolar pasado, la Secretaría de Educación en el estado registró más de 1,600 incidencias, de las cuales cerca de 400 fueron clasificadas formalmente como violencia escolar. Sin embargo, los especialistas advierten que estos números solo representan la superficie de un problema mucho más profundo.

De acuerdo con datos de la UNESCO, el 32% de los jóvenes en México han sido víctimas de acoso. No obstante, proyecciones basadas en la falta de denuncia sugieren que la cifra real podría ser el doble. Este subregistro se explica por una ruptura en la confianza: “según la encuesta “Así Vamos”, solo la mitad de las familias considera que las instituciones educativas actúan de manera efectiva al enterarse de un caso de acoso”, advirtió Hernández Carranza.

Mas de la mitad de los maestros no ha recibido capacitación para lidiar con el acoso escolar.

Los afectados sienten que en las escuelas nada se hace por defenderlos.

“Esto significa que en muchos casos la agresión ocurre y además la institución falla en actuar. La encuesta lo deja claro: El 26 % de los hogares siente que el bullying es frecuente en primarias y secundarias. Si te fijas, este 26 coincide con las denuncias que registra UNESCO del 32%, pero solo la mitad de las familias siente que la escuela realmente hizo algo cuando se enteró de algún caso de acoso escolar”, explicó.

Eso explica por qué tantas denuncias se quedan atoradas y tantos niños no piden ayuda.

Monterrey: El epicentro del conflicto

A nivel nacional, el panorama coloca al área metropolitana de Monterrey en una situación de alerta máxima. Según datos del INEGI, la capital de Nuevo León ocupa el primer lugar nacional en casos de bullying y ciberbullying, superando incluso a metrópolis con mayor densidad poblacional como Guadalajara y la Ciudad de México.

En 2023, Monterrey cerró con 298 casos registrados oficialmente, seguido de cerca por municipios como Guadalupe, Apodaca y Juárez. Más allá de la competencia estadística, estas cifras representan a miles de menores cuya dignidad y salud mental se ven vulneradas diariamente, mencionó el Presidente de ProtocolAB.

La falla institucional y sus consecuencias

La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) abrió 84 expedientes en 2023 por falta de protección a menores dentro de las escuelas. Este dato es revelador: el problema no reside únicamente en la agresión entre pares, sino en la omisión del Estado y de las autoridades escolares para garantizar entornos seguros.

Las repercusiones de esta inacción son sistémicas:

  • Salud Mental:El acoso es el detonante principal de trastornos depresivos, aislamiento, trastornos alimenticios y adicciones a temprana edad.
  • Riesgo Vital:En los escenarios más graves, la falta de intervención conduce al suicidio infantil y juvenil.
  • Tejido Social:Existe un vínculo directo entre la falta de límites y atención en la etapa escolar con la criminalidad futura. Investigaciones en centros de reclusión juvenil indican que el 95% de los internos atribuye su conducta delictiva a la ausencia de contención en el hogar y la escuela.

Hacia una responsabilidad compartida

La atención al acoso escolar no puede seguir siendo vista como una tarea exclusiva de los docentes. La magnitud del problema exige una estrategia integral que involucre a familias, autoridades gubernamentales y a la sociedad civil. Atender el bullying hoy no es solo un acto de protección a la infancia; es una medida de prevención delictiva y una inversión en la estabilidad social a largo plazo.

La fórmula parece clara, pero la voluntad política y social para implementarla sigue siendo la gran asignatura pendiente.

“Pues sí, sí es un tema realmente que deberíamos de poner toda la atención de las familias, de las autoridades, de las escuelas y de los docentes, porque es un tema que tristemente impulsa u orilla a nuestros niños hacia tener trastornos depresivos, trastornos de aislamiento, trastornos alimenticios y pues que van desde el tabaco hasta, en el peor de los casos, el suicidio. Entonces tenemos que ponerle mayor atención, porque además no nada más es un tema que involucre a los niños y a los jóvenes, sino a todas las familias y en general a toda la sociedad”, dijo Hernández Carranza.

Explicó que en la Institución preside se trabajó en crear una metodología para combatir este problema. Participaron 14 países, en México hubo mucho apoyo del Consejo Coordinador Empresarial, del IPADE, para definir un sistema que cambie la parte reactiva por una preventiva.

Se elaboró unaNorma Internacional Antibullying BULL-LI:2025/A, que se puede obtener gratuitamente en la dirección www.safepab.com.

“Se basa en lo que llamamos ADIPS, es decir, Atención, Detección, Intervención, Prevención y Seguimiento. Esta metodología lo que busca es ser una  guía de actuar, par que los docentes, sepan cómo atender un tema de bullying de la mayor importancia”.

Hay que recordar que el 25 por ciento de los afectados tienen problemas psicoemocionales, como trastornos depresivos. O caen en la parte depresiva y caen en la normalización de lo que están viendo ,y eso es muy peligroso para nuestro mundo.

Esto quiere decir que si podemos o encontramos la fórmula para atender el acoso escolar en las escuelas, podemos incidir también en la criminalidad en nuestro país, que no es un tema México, es un tema a nivel mundial.

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