Las autoridades estiman que cuatro toneladas de pirotecnia eran lo que estaban almacenadas en la vivienda de la colonia Los Olmos de Pesquería, Nuevo León, que explotó el pasado viernes 29 de noviembre, dejando un saldo de cuatro personas fallecidas.
De acuerdo a los vecinos, el propietario del inmueble, Pedro Oziel Macías Jiménez, se dedicaba a vender fuegos pirotécnicos a través de internet, pero nunca pensaron que pudiera tener semejante cantidad. Él murió, junto con su hija Ingrid Dannai, durante el siniestro.
La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León investiga las causas de la explosión y ha confirmado que la vivienda funcionaba como un punto de venta clandestina, principalmente a través de internet. Entre los fallecidos se encontraban el dueño del inmueble y dos menores de edad.

Padre e hija murieron en la explosión.
Este trágico incidente ha llevado a las autoridades a reforzar los operativos contra la venta y almacenamiento ilegal de pirotecnia en el municipio y la zona metropolitana de Monterrey. Recientemente, se ha informado del aseguramiento de 19 kilogramos de pirotecnia clandestina en la colonia Colinas de Santa Engracia, también en Pesquería.
La venta y uso de pirotecnia sin los permisos correspondientes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) es un delito federal, castigado con penas de prisión y sanciones económicas. Las autoridades exhortan a la ciudadanía a denunciar la venta ilegal de estos productos llamando al 9-1-1 o al 089.











