La menopausia no debe vivirse en silencio

  • Hasta el 80% de las mujeres en esta etapa experimentan síntomas vasomotores como bochornos y sudoraciones nocturnas, los cuales pueden afectar su bienestar físico, emocional, mental y social.

Pese a su alta prevalencia, muchas mujeres en la menopausia no hablan abiertamente sobre sus síntomas ni buscan atención médica, lo que impacta su calidad de vida y su salud a largo plazo, y en el marco del Día Mundial de la Menopausia, es buen momento para derribar los tabúes que aún existen en torno a la menopausia, que debe considerase una etapa natural de la vida de las mujeres.

La menopausia se define como el cese permanente de la menstruación durante un periodo de 12 meses consecutivos, y generalmente ocurre entre los 40 y 58 años.

Sin embargo, la transición —conocida como climaterio— puede extenderse de 5 a 15 años y conlleva una serie de síntomas físicos y emocionales derivados de los cambios hormonales.

“No basta con desarrollar tratamientos innovadores: también debemos contribuir a romper estigmas, promover el autocuidado y fomentar una atención centrada en las necesidades reales de las pacientes”, resalta Alessa Costa, Directora General de Astellas Farma México. “En Astellas creemos que visibilizar la menopasia es parte de nuestro compromiso con la salud integral de las mujeres”.

Síntomas comunes e impacto real

  • Entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
  • Bochornos y sudoraciones nocturnas (síntomas vasomotores de la menopausia – SVM)
  • Trastornos del sueño, ansiedad, depresión y confusión mental
  • Dolor en las articulaciones, pérdida de masa ósea, cambios metabólicos y sexuales
  • Infecciones urinarias y molestias vaginales

“La menopausia no es una enfermedad, pero sí puede generar síntomas que alteran profundamente la calidad de vida. Como médicas y profesionales de la salud, debemos validar esa experiencia y abrir espacios seguros para que las mujeres hablen sin vergüenza, reciban diagnóstico oportuno y accedan a las opciones de tratamiento que mejor se adapten a su realidad”, comparte la doctora Erandi Fernández, especialista en salud femenina y vocera médica de Astellas Farma.

El primer paso: hablar con el médico

La falta de información confiable y la percepción de que es normal sentirse así hacen que muchas mujeres no consulten a un profesional de salud a tiempo. Sin embargo, existen tratamientos hormonales y no hormonales —como terapias que regulan la temperatura corporal o tratamientos cognitivo-conductuales— que pueden ayudar a manejar los síntomas de forma eficaz y segura.