
Las canastas empresariales son ideales para regalar.
A nadie le disgusta un dulce, por eso quienes entran al Museo del Dulce, en el Paseo Santa Lucía, salen encantados: ¡Es el paraíso de las golosinas regionales!
Durante más de 40 años, Arturo Santoscoy Chávez ha trabajado intensamente para promover la gastronomía del dulce y la amplia gama de alimentos que se producen en la región, y hoy, la meta es meter unos cuantos goles cuando llegue el Mundial de Fútbol 2026 a Nuevo León. Y para eso tiene listas unas excelentes canastas empresariales.
“Se habla de que van a venir cientos de miles de personas, de todo el mundo para el Mundial de Fútbol, y estamos preparados para recibir a todos, ya tenemos gente que nos apoya y habla distintos idiomas, principalmente inglés, para que la gente que venga pueda ser recibida en su idioma, sin ningún problema.
El Museo del Dulce tiene todo aquello que el turista requiere para llevarse un pedacito de Nuevo León a su país, y también lo que el regiomontano necesita para darle una excelente bienvenida a sus visitantes de otras entidades o países.
Se encuentra justo frente al embarcadero del Paseo Santa Lucía, debajo del Museo de Historia Mexicana, forma parte de un circuito para pasear combinando cultura con esparcimiento y el buen sabor de un dulce.
“Para que tu paseo por las embarcaciones en el canal de Santa Lucía sea más agradable, nada como ir degustando unas ricas glorias, o unos turcos, una palanqueta de nuez, o cualquier otro de los muchos que tenemos aquí”, dice don Arturo.

Arturo Santoscoy es un promotor incansable de los dulces regionales y la gastronomía en general.
Un paseo tradicional que nadie debe perderse, pues luego de caminar por la Macroplaza, conocer el Palacio de Gobierno y sus más de cien años de historia, se puede viajar en el tiempo a través de las salas del Museo de Historia Mexicana, donde las exposiciones siempre nos cuentan algo de nuestra más interesante cultura, además de las muestras permanentes.
Una vez que conocemos el pasado, hay que conocer el presente, y nada como un dulce antes de emprender la aventura de viajar en las embarcaciones rumbo al Parque Fundidora.
“Tenemos todo para el turista y la gente de de Monterrey y su zona metropolitana, las nueces garampiñadas que hacemos en familia, las Glorias de Linares, de diferentes marcas y tamaños, también tenemos lo que es parte de la repostería, como turcos, riquísimos; campechanas, galletas, las hojarascas; las gorditas de harina, muy ricas”.
También tiene un gran surtido de souvenirs, para llevarse un buen recuerdo que regalar, como llaveros, vasos tequileros, tazas, abanicos, y claro, los tradicionales sombreros y gorras que ayudan a cuidarse del intenso sol de Monterrey.
El surtido de dulces es mucho más amplio, y con un poco de nostalgia, nos lleva por muchos municipios de Nuevo León, porque ahí, Arturo Santoscoy tiene un pedacito de cada pueblo, a través de sus dulces y repostería, como las glorias de Linares, palanquetas de nuez, almendras, cacahuate y ajonjolí; los Turcos de Santiago, los dulces de leche de Marín, las hojarascas de Zuazua, entre otros muchos que han convertido a nuestra entidad en el estado más dulce del noreste, gracias, en buena parte, a la labor de este empresario dulcero.
“También tenemos lo que son las carnes secas, los chilitos, las salsas, todo para el turista, que se vaya contento y con un buen sabor de boca”, nos dice.
Las canastas empresariales
El sello de la casa, sin duda alguna, son canastas empresariales, que llevan las deliciosas nueces garampiñadas, hechas con amor y dedicación familiar desde hace tres generaciones, y claro, el cazo que tiene amplia experiencia para darle el sabor justo.
La receta es simple, cuenta Arturo Santoscoy, pues basta colocar agua y azúcar en el cazo de cobre, a fuego intenso, y agitarlo constantemente mientras toma esa consistencia firme que envuelve a las nueces que se le ponen.
Pero el sabor que toman los que hace la familia endulzan cualquier paladar, por exigente que sea, y se han convertido en el símbolo del Museo del Dulce, tanto aquí como en otras ciudades, a donde han llevado los productos.
Las nueces garampiñadas forman parte importante de las canastas empresariales que ofrece el Museo del Dulce como una opción para los visitantes. Lleva todo lo tradicional, como glorias, dulces regionales, salsas artesanales, carne seca, y son una muestra de nuestra gastronomía.
“Estas son las canastas, normalmente para convenciones, regalar a expositores, y sí, también puedes llevar un regalito si vas fuera de la ciudad, para que no llegues con las manos vacías, que no digan que los regios no somos espléndidos”.
En fin, que el Museo del Dulce, tiene todo para que regales o lleves a casa un pedacito de Nuevo León.











