La inmovilidad de una ciudad estrangulada: Monterrey:

El caos vehiculares permanente.

Monterrey vive lo que es posiblemente su peor crisis de movilidad en la historia.

Sus avenidas están saturadas de coches, otras bloqueadas por las obras del Metro, muchas con pavimento en mal estado, llena de fugas de drenaje que crea laguna sde aguas negras.

A un sistema de transporte ineficiente que alarga los tiempos de traslado, se le agrega banquetas ocupadas por jardineras, escaleras, coces estacionados, y todo en conjunto, tienen a la ciudad estrangulada.

Seguramente Diego de Montemayor vio una gran ciudad en aquella pequeña aldea que fundó junto a los Ojos de Agua de Santa Lucía, y por eso la llamó Ciudad Metropolitana de Nuestra Señora de Monterrey.

Lo que nunca imaginó, es que cuatro siglos después, esas bellas montañas serían testigos fieles del estrangulamiento de la movilidad, un problema que crece conforme se desarrolla la metrópoli, y al cual ningún gobernante le ha encontrado solución.

Mientras otras ciudades tienen bellas y amplias avenidas, en Monterrey las calles grandes semejan enormes congestionamientos, con miles de autos parados, esperando que la vialidad avance.

No es gratuito, porque con casi seis millones de habitantes, en la entidad están registrados 2 millones 700 mil vehículos de motor, lo que hace un promedio de un coche por cada dos personas.

A esto hay que agregarle que por esas mismas calles circulan 200 mil 380 motocicletas, compitiendo con los coches por los espacios, por lo que es lógico que la vialidad quede estrangulada.

Los peatones, por cierto, están olvidados. Doña María Araujo tiene setenta y tres años, y vive en San Nicolás. Es común verla caminando por mitad de la calle, porque en su sector las banquetas están saturadas y simplemente los peatones no caben. “Mire unos vecinos pusieron jardineras, y taparon todos, pero otros suben sus carros a las banquetas y ahí los dejan y nunca viene Tránsito a regañarlos al menos”.

Las avenidas están saturadas a todas horas.

El problema es en toda la ciudad. Las banquetas son tan estrechas, tienen árboles, escalones, que la gente tiene que caminar por en medio de la calle, con riesgo de ser atropellados por algún coche, cuyo conductor no se detiene. Es la ley de la selva de asfalto, donde los peatones luchan por los mismos espacios con los autos.

En zonas de mucho flujo peatonal, los municipios han ampliado las banquetas, aunque lamentablemente, en avenidas del Centro de Monterrey, sólo sirvieron para que se instalaran puestos de comidas o negocios ambulantes, que dejan sin espacio a los transeúntes. Pero en las colonias, las banquetas no existen o no cumplen su cometido.

Los regios viajan en coche

Los regiomontanos no viajan en camión, mientras tengan posibilidades de comprar un coche, y casi todos lo tienen. En Monterrey el ingreso per cápita es de 117 mil 034 pesos, un 70 por ciento superior a la media nacional, que es de 77 mil 864 pesos.

Las posibilidades económicas, agregadas a las facilidades de créditos, permiten que muchos jóvenes, al entrar a la vida económicamente activa, lo primero que hacen es comprarse un coche.

Veamos una familia promedio. Mariana y Alberto viven al poniente de la zona metropolitana, tienen tres hijos, y un negocio de frituras, que al paso de los años les ha permitido crecer económicamente. Cuando la hija mayor, Ana Luisa, entró a la universidad, decidieron hacer el esfuerzo para comprar un coche mediano, a fin de evitar los riesgos de andar en camión. Luego siguió el hijo, Emilio, y compraron otro coche. Cuando el más pequeño, Alberto, entró a la universidad, Ana Luisa ya trabajaba, por lo que le dejó su coche al hermano, y se compró una camioneta.

Muchas calles están obstruidas por obras incompletas.

El detalle es que en su casa no hay cochera, porque ampliaron para tener más espacio, y ahora cada díaa compiten con los vecinos por un lugar cerca de su vivienda. Porque en los 25 años que tienen viviendo en esa colonia, los muchachos de los vecinos crecieron y hoy todo andan en vehículo.

Las estadísticas lo confirman. El INEGI informó que el año 2015 teníamos una población de 5 millones 341,171 habitantes y para el 2024, se estima que la población creció a 5 millones 900 mil personas, para un aumento del 10%.

En ese lapso, de acuerdo a datos oficiales del Instituto de Control Vehicular, el aumento de vehículos de motor fue del 30 por ciento, es decir, tres veces más, pues en el 2015 se produjeron 1 millón 835,711 vehículos y para el 2024 el aumento fueron 2 millones 340,751 vehículos.

Un auto por cada dos regiomontanos, cuando en el resto del mundo, hay un auto por cada siete. Hay que recordar que en Nuevo León la población se concentra en un 80 por ciento en Monterrey y su zona metropolitana, que, en contraste, comprende apenas un 5 por ciento del territorio de la entidad. Y apenas un 1.5% si se considerara solo el área urbanizada.,

 

Transporte caro

Con tanto coche, pocos viajan en camión, a menos que no tengan opción. De acuerdo a información proporcionada por el Secretario de Movilidad y Planeación Urbana, Hernán Villarreal, de 2021 a 2024, primeros tres años del actual Gobierno Estatal encabezado por Samuel García Sepúlveda, el uso del transporte público en Nuevo León aumentó del 20 por ciento al 29 por ciento, “un hito histórico” en la región. “Esto es algo sin precedentes en Latinoamérica”, comentó.

Puede ser, pero hace 15 años, reconoció él mismo, el 49 por ciento de los regiomontanos utilizaban el transporte público, pero la crisis que vivió ese sector, con incremento en el costo de los insumos y nulas autorizaciones para aumentar tarifas, fue acabando con el transporte.

Además, el transporte es caro en Nuevo León. Cada mes sube 10 centavos, y para el mes de julio ya costaba 9 pesos con 20 centavos viajar en el Metro, en tanto que en las líneas de los camiones de la Ruta Troncal, Rutas Directas, Ruta Alimentadora y Rutas Remanentes, el pasaje subió de 15 pesos con 60 centavos a 15 pesos 70 centavos, de acuerdo con el deslizamiento mensual que continuará durante 20 meses hasta que el pasaje de los camiones alcance un costo de total de 17 pesos, y la tarifa preferencial de 10 pesos, en agosto de 2026.

Sin embargo, por mucho tiempo, los transportistas no tuvieron autorización para incrementar. En diciembre de 2013 se autorizó un aumento que se aplicó en enero de 2014, cuando era gobernador Rodrigo Medina de la Cruz, y ya no volvieron a tener otro hasta que llego Samuel García, quien justificó el incremento de 12 a 15 pesos, en pago en efectivo, porque era necesario adquirir nuevos camiones y retirar las unidades en mal estado.

Su intención era que los nuevos camiones contarán con tecnología, internet y clima para brindar un servicio de calidad a los usuarios.

“No tienen clima y el internet no funciona”, dice Esmeralda, una estudiante de Psicología que a diario utiliza camión para trasladarse. Lo mismo dice don Eufemio, quien utiliza tres camiones en cada traslado, para ir desde la colonia El Jaral, en El Carmen, donde vive, hasta Valle Oriente, donde se ubica el edificio donde trabaja como albañil.

Es común que tarden tres horas en viajar. Diego vive en Pueblo Nuevo y a diario se traslada en motocicleta hasta la zona de Cumbres, donde trabaja. Pero cuando su moto se averió tuvo que viajar en camión. “Me tardaba tres horas para llegar a trabajar, y cuando salía tarde, ya no hay camiones, y  tengo que pagar como 200 pesos de taxi. No sale”, dijo,

Entre su casa y el trabajo no hay Metro que conecte. Un Metro caro, por cierto, pues si en Monterrey cuesta 9.70 pesos, en Ciudad de México sólo cuesta 6 pesos.

Avenidas saturadas

Cuando el Gobernador Ignacio Morones Prieto proyectó las avenidas Independencia, Constitución y Libertad, se le criticó fuertemente porque nadie veía el caso a tener tres carriles en cada sentido, si apenas había coches en la entidad.

Pero si Morones Prieto no hubiera tenido esa visión, Monterrey estaría peor. Sin embargo, Independencia, hoy Morones Prieto, Constitución, e Independencia, hoy Gonzalitos, continúan como la columna vertebral de la ciudad, aunque con muchas limitaciones.

Un viaje en automóvil dura unos 53 minutos, en promedio, de acuerdo a un estudio de la plataforma Así Vamos Nuevo León, pero viajar en transporte urbano requiere el doble de tiempo, pues los pasajeros invierten 115 minutos, casi dos horas, por un solo viaje y utilizan de 2 a 4 camiones.

Tanto tiempo en ruta afecta inevitablemente la productividad en las empresas, por eso el reto es lograr que más gente se suba al transporte urbano, pero que éste sea más eficiente.

Un estudio de la Secretaría de Movilidad dice que en la ciudad se realizan 11.3 millones de viajes diarios, de los cuales, 46.8% se hacen en automóvil, 20.1% en transporte público, 18.9% a pie, 4.2% en transporte de personal, 4% en taxis y plataformas, 1.9% en transporte escolar, 0.7% en bicicleta y 3.4% restante en otros medios de movilidad.

Todos juntos

Al reanudar la mesa de Coordinación Metropolitana, el tema principal de los alcaldes fue la movilidad, porque afecta a todos.

El secretario de Movilidad y Planeación Urbana, Hernán Villarreal, les presentó una propuesta que contempla tres medidas clave: horarios laborales escalonados, transporte escolar obligatorio y carriles exclusivos para vehículos de alta ocupación y carga pesada.

No es muy original, pues la primera iniciativa de modificar horarios de entrada laboral en distintos sectores económicos, para distribuir la carga vehicular, la viene haciendo el sector privado desde hace unos 15 años, quienes han pedido que se incluya sobre todo a las escuelas.

Ahora, Villarreal propone un modelo de escalonamiento desarrollado junto con el Tecnológico de Monterrey y plantea dividir los sectores en cinco grupos, que son industrial, dos grupos de servicios, comercio y salud, y finalmente otras actividades.

Mientras se trabaje en las líneas del Mero, habrá avenidas cerradas.

La segunda medida propone hacer obligatorio el uso de transporte escolar, pero encontró una fuerte oposición porque implicaría aumentar gastos a las familias.

La tercera medida implica implementar carriles exclusivos para unidades de gran tamaño y vehículos de alta ocupación, incluidos los del transporte público, para formar una red metropolitana.

Por lo pronto, los municipios ya iniciaron sus medidas, al implementar carriles de contraflujo en avenidas donde se concentra mayor cantidad de viajes urbanos.

Desde marzo de 2024, Monterrey inició dicha estrategia en la avenida Eugenio Garza Sada, desde la colonia Satélite hasta La Rioja, ya en la Carretera Nacional.

En las últimas semanas, San Pedro hizo lo mismo sobre la avenida Vasconcelos, y ya se analiza por parte de Monterrey coordinarse para que el contraflujo se extienda por el Túnel de la Loma Larga hasta la avenida Venustiano Carranza.

Al mismo tiempo, se trabaja con Guadalupe, para un carril de contraflujo sobre avenida Constitución, desde Bonifacio Salinas hasta Venustiano Carranza.

Todo dependerá, de que las medidas se apliquen en toda la zona metropolitana, pues si se aplica de manera asilada por los municipios, nada solucionará, afirmó el Consejo Cívico, quien propuso crear un programa integral que les dé coherencia y viabilidad.

“Es fundamental que las propuestas para mejorar la movilidad no se limiten a ideas extraídas de la literatura, pues éstas deben acompañarse de estrategias de implementación viables, construidas por especialistas y con la participación activa de todos los actores clave con responsabilidad en su ejecución y éxito, empezando por las autoridades municipales”, indicó en un comunicado.

El organismo advirtió que la movilidad no se resolverá únicamente con más infraestructura de transporte, ya que requiere también de una visión de ciudad que articule vivienda, empleo y desarrollo urbano de forma coherente, y este proceso debe construirse sobre una visión compartida para así poder avanzar hacia una ciudad más equitativa, funcional y sostenible.

Mientras, las obras del Metro tienen cerradas carriles de las avenidas Constitución y Miguel Alemán, por la prisa del Gobierno Estatal de terminar para julio del 2026 y recibir con ese sistema de transporte a los visitantes extranjeros que lleguen a la ciudad para presenciar los cuatro juegos del Mundial de Fútbol.

La promesa del gobernador Samuel García Sepúlveda es que para entonces, la movilidad mejorará sustancialmente, una vez que se retire la maquinaria que construye la Línea 6 del Metro, y con dos mil dos mil nuevos camiones que llegarán en diciembre.

El problema es que la movilidad en Monterrey está tan estrangulada que ya casi no respira, y quien sabe si siga viva para entonces.